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Respetar la casa de los cetáceos en Fuerteventura: el código del Barco Azul

By 27 de agosto de 2026No Comments
imagen delfines en fuerteventura barco azul

Aparece una aleta a lo lejos y en cubierta se levanta todo el mundo a la vez. Ese instante, con el murmullo y los móviles saliendo de los bolsillos, es el que define qué clase de excursión has elegido. Porque ahí el capitán decide: ir hacia ellos o hacer justo lo contrario.

Nosotros paramos. El Atlántico no es un acuario, es una casa ajena en la que somos invitados, y encontrarse con un grupo de delfines mulares o ver el soplo de un calderón no es un derecho: es un privilegio.

¿Qué significa realmente ser un «Barco Azul»?

En Canarias, el avistamiento de cetáceos está regulado de forma estricta, pero nosotros vamos un paso más allá. Para nuestros capitanes y guías, el protocolo se resume en tres pilares que aplicamos en cada milla:

  1. La distancia del respeto: Nunca forzamos el encuentro. Si un grupo de delfines decide acercarse a jugar con la estela del Magic Dolphin o del Magic Select, es porque se sienten seguros. Si no, mantenemos una distancia prudencial para no interferir en sus rutas de alimentación o descanso.
  2. Silencio y calma: El ruido es la mayor contaminación del océano. Siempre que el viento nos lo permite en catamaranes como el Magic Dreams o Magic Deluxe, apagamos motores e izamos velas. Es en ese silencio absoluto cuando la conexión con la naturaleza se vuelve real.
  3. Prohibido la persecución y el contacto: Por ley y por ética, en Canarias está terminantemente prohibido hacer esto con los cetáceos. Son ellos los que vienen a vernos y los observamos desde la distancia y el respeto sin motores y sin invadir su espacio.

Lo primero que hacemos es parar el motor

Cuando localizamos un grupo, reducimos y paramos el motor a la distancia de seguridad que marca la normativa. No vamos a por ellos, no los rodeamos ni les cortamos el paso. Nos quedamos quietos y dejamos que el mar siga a lo suyo.

A partir de ahí deciden ellos. Muchas veces se acercan al casco por curiosidad, nadan alrededor y juegan un rato: ese momento no se compra ni se fuerza. Y otras veces siguen su camino sin hacernos caso, así que continuamos la travesía por la zona. Lo contamos tal cual, porque son animales libres y el avistamiento nunca está garantizado.

Por qué no llevamos radar ni sonar

Nos lo preguntan a menudo, y la respuesta es que no usamos ninguna tecnología que emita ruidos o vibraciones bajo el agua. El ruido es una de las peores formas de contaminación del océano. Lo nuestro es más antiguo: un cambio en el color del agua, el vuelo nervioso de las pardelas, una corriente concreta. Llevamos desde 1995 recorriendo la costa de Jandía y ese oficio es el que nos lleva hasta ellos. Lo contamos con más detalle en cómo leemos el mar para encontrar delfines.

Silencio, velas y distancia

Siempre que el viento acompaña, apagamos motores e izamos las velas en catamaranes como el Magic Dreams o el Magic Deluxe. En ese silencio es cuando la conexión con lo que tienes delante se vuelve real.

Perseguirlos o tocarlos está prohibido en Canarias por ley, y para nosotros también por ética. Nadar con delfines salvajes tampoco está permitido, y nos parece bien que así sea.

Un guía que te explica lo que estás viendo

Nuestros guías no están solo para señalar dónde está la aleta. Te cuentan por qué esta zona es Zona Especial de Conservación y por qué las fosas profundas frente al faro de Morro Jable son un lugar tan bueno para estas especies.

También te damos un par de recomendaciones para que hagas tus fotos y vídeos con calma, paciencia y respeto. Y un consejo que solemos repetir: baja el móvil un momento y míralos con tus propios ojos. Cuando entiendes que ese delfín está cuidando de su cría o cazando en grupo, la forma de mirar el océano te cambia.

El respeto también se nota a bordo

Nuestra responsabilidad no acaba en el avistamiento. Hemos eliminado los vasos de un solo uso y los hemos sustituido por polipropileno reutilizable, para que ningún residuo acabe en el fondo marino.

Y ofrecemos recogida en Costa Calma, Esquinzo, Morro Jable y Jandía, que además de facilitarte el día agrupa los traslados y reduce la huella de quienes vienen a navegar con nosotros.

Qué mirar antes de reservar cualquier salida

Si estás comparando excursiones, hay señales que dicen mucho de cómo se trabaja a bordo. Que nadie te prometa un avistamiento seguro, porque no depende de nosotros. Que la embarcación lleve el distintivo Barco Azul. Que haya alguien de la tripulación explicando lo que aparece. Y sobre todo, que el barco se detenga en lugar de ir persiguiendo aletas.

El mar te lo devuelve

Navegar con ética tiene una recompensa que no esperas: los avistamientos son más bonitos. Un animal que no se siente perseguido se muestra tal y como es, y regala momentos que ninguna persecución conseguiría.

Los delfines y las ballenas ya están ahí. Nosotros solo te llevamos a conocerlos de la forma correcta, desde el puerto de Morro Jable, en Fuerteventura.

manuelmgcsa